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¿Qué cazoleta de cachimba comprar?

Toda la información que necesitas saber sobre las cazoletas de cachimba para ayudarte a hacer la mejor elección en tu compra online.

La cazoleta, o cacerola, es la parte de la shisha dónde introducimos la mezcla que deseamos fumar. Una vez introducida la mezcla, tapamos la cazoleta con un gestor de calor o con papel de aluminio perforado, sobre el cual insertaremos el carbón para cachimba.

Ofertas en todos los tipos de cazoletas

Dependiendo del tabaco que vayas a fumar, el tipo de sesión de shisha que quieras, y del lugar, te convendrá una cazoleta u otra.
Las cazoletas estándar (las que acostumbran a incluirse con la shisha) tienen 5 orificios en la parte inferior. Aunque son buenas para fumar tabaco, su tamaño reducido  puede hacer que este se acabe muy rápido.
Si quieres fumar gel sin nicotina, en lugar de tabaco tradicional de shisha, necesitarás una cazoleta del tipo Phunnel. Con esto, evitarás que el gel caiga por los orificios de la cazoleta, perdiéndose.
En base a nuestra experiencia, hemos visto que las cacerolas más anchas, y con un agujero en medio (las Phunnel), permiten una fumada de mayor duración. El único problema es la posibilidad que el orificio se obstruya, aunque esto depende más del diseño de la cazoleta que del orificio central en si.
Si vas a llevar tu shisha durante un viaje o a una fiesta, es mejor utilizar una cazoleta de silicona, ya que es altamente probable que esta se acabe cayendo.

Todos los tipos de cazoleta para shisha

De forma muy genérica podemos distinguir entre tres grandes grupos grupos de cazoleta para cachimba:

Cazoleta de cerámica. De material clásico estas cazoletas ofrecen una buena gestión de calor, y un sinfín de diseños, que suelen embellecer tu cachimba.
Sin embargo el material de fabricación es frágil, por lo que puede romperse en caso de golpes o caídas.

Cazoleta de barro. Estas cazoletas son más anchas que las de cerámica, y suelen incluirse en la compra de cachimbas de marca. Su mayor grosor optimiza el calor durante la fumada.

Cazoleta de silicona. Estas cazoletas, más modernas que las de cerámica, están hechas para resistir golpes y caídas.
No obstante, aunque la silicona es ignífuga, acaba quemándose por los bordes. Además, tiene una peor gestión del calor, cosa que no pasa con las cacerolas de cerámica.
Como ves, la decisión de un tipo de cazoleta u otro depende del uso que le vayamos a dar.